martes, 24 de abril de 2018

BCN FILM FEST 2018. El Mejor Verano de mi Vida... de Dani de la Orden



Cuando estaba viendo esta película, más que nunca, Leo Harlem, me ha recordado a aquel cómico catalán de los años 60, muerto prematuramente que fue Castro Sendra Barrufet, más conocido artísticamente como “Cassen”. Inicialmente Cassen era un humorista que participaba en programas de radio y en locales de variedades. Poco a poco, sin embargo, especialmente, a partir de que Berlanga le ofreciera debutar en el cine como protagonista de Plácido (1961), Cassen demostró ser un gran actor. Su repasan clips de youTube verán que el humor de Cassen no es muy diferente al de Leo Harlem: ambos eran hombres medios, a lo Sancho Panza, que aspiraban solamente a apurar de manera tranquila y realista lo que la vida ofrece a los humanos; les era muy fácil hacer el humor porque, en el fondo, reflejaba sus personalidades. Era, pues, un humor sincero. Por tanto, no me ha extrañado que Leo Harlem que viene haciéndonos reír durante una década, optará finalmente por pasarse al cine, por mucho que las ambiciones de esta cinta, El mejor verano de mi vida, ni el tono, no sean las mismas que las que depositó Berlanga en su Plácido.

No esperaba más que una colección de chistes y gags mejor o peor dispuestos al estilo de aquellas películas olvidables del llorado Chiquito de la Calzada. Lo que me he encontrado, en cambio, ha sido una película de humor, bien realizada, mejor interpretada y con algunos destellos dispersos de genialidad.

La película nos muestra a un lunático representante comercial limitado al mundo de los electrodomésticos de gama baja y que aspira a devenir una especie de bróker financiero. La familia no está en muy buena situación económica. Han ido acumulando deudas e impagados y puede considerarse que está en la cuerda floja de los embargos y las demandas judiciales. Y es entonces cuando al protagonista se le ocurre prometer a su hijo de nueve años, Nico, que si saca sobresaliente en todas las asignaturas, le regalará las vacaciones inolvidables que dan título a la película. Obviamente, el niño, que no había dado nunca un palo al agua en sus estudios, se esmera y se hace acreedor del premio prometido. Así que el padre se ve obligado a partir con su hijo en un viaje que, desde el primer momento, resulta sorprendente y educativo.

Todos los protagonistas son ampliamente conocidos en la escena española. Los hemos visto decenas de veces en televisión y siempre han realizado actuaciones brillantes en comedias que nos han hecho reír a carcajadas o, simplemente, sonreír, o apuntar en esa dirección. Harlem está, simplemente genial y lo mismo puede decirse del resto del cuadro de actores. Solamente cabría recomendar a Toni Acosta que desacelerara un poco sus actuaciones. El conjunto hace que la hora y media que dura la proyección se nos haga particularmente entretenida y que disfrutemos con lo que estamos viendo.

¿Le sobra algo a la cinta? Sí. Sobran esas “tomas falsas” del final que solamente tienen que ver con errores en la dicción y que las hemos visto tantas veces que llegan a cansar y que aparecen ya como irrelevantes para el espectador.

Sobre el director, Dani de la Orden, vale la pena decir algunas palabras. En primer lugar, cualquiera que se proponga hacer reír y pasar un rato agradable a sus semejantes, merece un elogio y mucho más si logra su objetivo. Y en esta película, lo logra. La anterior –El Pregón,  proyectada hace solo unas semanas- contó con la colaboración de Berto Romero, Goyo Jiménez, Belén Cuesta, etc, y ahí Dani de la Orden ya manifestó su intención de trabajar el género humorístico. Fue en Barcelona, noche de invierno, en donde empezó a introducirse en este género mezclándolo con historias románticas y dramáticas. En el mejor verano de mi vida, insiste en esta línea (anteriormente había hecho algunos cortos y documentales ambientados en Barcelona) y el resultado nos parece más sólido que los anteriores.

BCN FILM FEST 2018. El Fútbol ó yo... de Marcos Carnevale



El título que adorna a esta película argentina hace que solamente tiendan a acercarse a ella todos los que, de alguna manera, son aficionados, sino fanáticos, del fútbol, pero repele a los que nos trae literalmente al fresco. De hecho, no era esa película la que está crítica tenía intención de ver en el Film Festival de Barcelona, sino Barefoot, pero un providencial retraso en su emisión me indujo a ver la cinta argentina, por su origen mucho más que por su temática.

El caso que presenta la película no es raro. Lo conocemos todos: un aficionado al fúbtol, más que aficionado fanático, insoportable, que está perdiendo cada vez más el sentido de la realidad y arruinando sus relaciones familiares y sociales. No es un caso único, todos hemos vivido una situación parecida en nuestra propia piel o cerca nuestro. Para algunos, como para el protagonista de esta película, el fútbol es algo parecido a una secta destructiva, que le lleva incluso a ser despedido (había visto muchos partidos de fútbol en el puesto de trabajo). De una vez por todas, la sufrida esposa, se cuadra y le da un ultimátum: o el fútbol o ella. Explicar lo que ocurre a continuación supondría desvelar lo que el espectador tiene que descubrir por sí mismo. En realidad, lo que vemos es a un hombre tiranizado por una afición y que desearía, o bien que su esposa lo compartiera o bien que se dedicara con la misma intensidad a cualquier otra afición.

La película se hace entretenida pero está muy lejos de apurar el tema. Hubiera hecho falta pulir un poco más el guión. Ciertamente, se trata de situaciones que son muy fáciles de interpretar y asumir y el trabajo ha sido fácil para los actores. Julieta Díaz realiza una espléndida actuación y dicción que es de agradecer. Lo mismo puede decirse de Alfredo Casero y de Peto Menahem. En cuando al protagonista, Adrián Suar, falta algo de expresividad en sus labios y, quizás por eso, cuesta entender su dicción y harían falta unos subtítulos.

Es una película llevadera y entretenida, con buenas dosis de comicidad, pero que se queda a medias. No es, desde luego, de las mejores comedias de su director Marcos Carnevale; como máximo, puede decirse que es ligeramente superior a su anterior comedia, Inseparables  (2016), pero bastante inferior a Viudas (2011).

Película de trámite, en cualquier caso, apta especialmente para familias y grupos sociales en los que alguno de sus miembros sea un adicto y fanático futbolero. Que, en España, por cierto, son legión.

lunes, 23 de abril de 2018

BCN FILM FEST 2018. Rebelde entre el Centeno... de Danny Strong


REBEL IN THE RYE


Se conoce la obra de Salinger El Guardian entre el centeno y mucho menos su vida. De hecho, en nuestro país, todos tendríamos dificultades en citar una segunda obra de Salinger. Y no es raro, porque salvo algunos cuentos, ésta fue su única novela cuyo eco, seguramente, se hubiera extinguido de no ser porque el texto ha sido vinculado a algunos asesinos en serie y a inadaptados. Tampoco puede extrañar el que apenas sepamos nada sobre su vida: él mismo se preocupó de velarla e, incluso, de aislarse a partir de 1967 y hasta su muerte a la provecta edad de 91 años. En efecto, había escrito: “los sentimientos de anonimato y oscuridad de un escritor constituyen la segunda propiedad más valiosa que le es concedida”. Pues bien, esta película nos dice todo lo que Salinger quiso y consiguió ocultar en vida. Anteriormente, ya había merecido interés por parte de la industria del cine cuando Danny Strong, director de esta cinta, nos pone en claro la personalidad del biografiado.

Nicholas Hoult interpreta a D.J. Salinger, pero es ampliamente superado por Kevin Spacey, que interpreta a Whit Burnett, su profesor de literatura. Spacey da una lección de interpretación que, en condiciones normales, le hubiera aproximado a los grandes premios del cine, pero que el escándalo que protagonizó, ha aconsejado retrasar el estreno en Europa. Lo esencial de la película es el estudio de la psicología de Salinger y el proceso creativo que siguió en su gran novela y que, por supuesto, tenía algo que ver con su vida. El encuentro entre el escritor y el profesor y los diálogos que ambos mantienen, sin duda, son lo mejor de la película. La pregunta básica que el profesor le formula es “¿Por qué quieres escribir?”.

Es la primera película de Danny Strong como director. Le precede un largo aprendizaje como actor en series extremadamente populares (Buffy Cazavampiros, Las chicas Gilmore, e invitado en series como Seinfield) y en películas de éxito (Pleasantville y Mentes peligrosas). No es una película genial, pero sí una cinta bien realizada, equilibrada y a la que le podríamos pedir solamente el que hubiera sido menos convencional.

Obviamente, la trama se centra en la construcción literaria de la novela que le hizo entrar en la historia de la literatura norteamericana, pero no por ello deja de ser un biopic convencional. Cuando termina la proyección nos damos cuenta de que el personaje debía ser un individuo excepcional y de que lo que acabamos de ver es una película, correctamente realizada, pero a la que le falta el genio y la brillantez del biografiado. Bienvenida sea, de todas formas, si de lo que se trata es de ampliar nuestra cultura literaria. No sabíamos, por ejemplo, que Salinger estuvo enamorado de Oona O’Neill, hija del dramaturgo Eugene O’Neill, pero mientras a Salinger le dio un arrebato patriótico y se alistó en el ejército, Charles Chaplin le birló a la novia y se casó con ella. Anécdota del corazón, pero cuando se trata de tres personajes como estos, bien vale recordarla.

La película es de visionado obligatorio para profesores de literatura y para que, a su vez, la hagan ver a sus alumnos. Así mismo, es recomendable para los que, en algún momento de su vida, leyeron El Guardián entre el centeno, obra ya clásica de la literatura sobre la personalidad juvenil.

BCN FILM FEST 2018. Algo Celosa... de David Foenkinos y Stéphane Foenkinos


JALOUSE

Después de la decepción que supuso la primera comedia proyectada en el Film Festival de Barcelona la película, Mi familia del Norte, la segunda proyectada, Algo celosa, nos reconcilia con el género y nos demuestra que en Francia todavía existen directores y guionistas con capacidad para hacer reír al público. Película de los hermanos Foenkinos describe la vida de una mujer de mediana edad que no es tan joven como le gustaría ser, pero que considera que todavía le queda mucho recorrido en su vida.

La protagonista es una madurita de buen ver, divorciada y que ejerce como profesora de Literatura. Tiene una hija que ronda los 20 años y de la que, poco a poco, va notando, no sin cierta sorpresa, que empieza a estar celosa. La chica, bailarina de ballet, es una belleza y, en principio, podría considerarse que ese impulso de la psique no es más que algo natural a lo que debe ir acostumbrándose: a ellos les gustan jóvenes, su hija lo es y ella empieza a dejar de serlo. Pero el problema no se detiene ahí, sino que los celos van ocupando más y más espacio en su vida, hasta que se convierten en el eje de la misma, tanto con sus compañeros de trabajo, como entre el vecindario. Un buen día decide coger el toro por los cuernos y confesar este impulso.

Entre broma y broma, la intención de la película es reivindicativa: tiende a demostrar y a defender el hecho de que las mujeres maduras existen, están ahí y tienen unos derechos laborales y sociales que Stephan Foekinos defiende en el Comité para la Igualdad entre Hombres y Mujeres en el Cine. Al menos eso es lo que los responsables de esta comedia dicen en sus entrevistas. En cualquier caso, la cinta es divertida, con algunos momentos memorables.

A decir verdad, la cinta es un síntoma de cómo está la sociedad francesa en estos momentos. Por una parte, no hay autoridad que se haga respetar (la propia protagonista insulta al Jurado que examina a su hija de ballet y considera que no está preparada), se ha olvidado lo que es la cultura clásica francesa (se cita a Rousseau, más por tópico que por lo que representa, pero todo empieza y termina en Rousseau), la multiculturalidad se impone (la mejor alumna de la profesora es china y el novio de la bailarina es africano), se percibe claramente que la cultura francesa no dice absolutamente nada a los nuevos grupos étnicos que viven en territorio galo.

La protagonista, Karin Viard, actriz cómica de largo recorrido, que lleva actuando desde 1990 (llamó la atención ese mismo año en Delicatessen), realiza un papel con una gran vis cómica y sobre ella y sus diálogos recae la responsabilidad de que la cinta cómica funcione. Es el segundo largometraje de los hermanos Foekinos. El anterior, una comedia romántica (nos pareció algo ñoña), en la que uno de los hermanos era el guionista, discurría por unos derroteros muy diferentes. Su hermano, Stéphane, hasta ahora ha adquirido una extraordinaria experiencia cinematográfica como director de casting de más de una treintena de películas (Harry Potter y el cáliz de fuego, 2005; Casino Royale, 2006, Belphégor, le fantôme du Louvre, 2001; etc.

Película redonda para los que deseen reir.

BCN FILM FEST 2018. María by Callas... de Tom Volf



Algunos artistas son tan brillantes como sencillos. Tal es el caso de María Callas, seguramente, la mejor soprano del siglo XX quien, fuera de los escenarios no pretendía otra cosa que tener una sencilla vida familiar y disfrutar de algo tan sencillo como el amor de otra persona. Esta película, un riguroso biopic que sigue la vida de la extraordinaria soprano desde que era una joven aspirante a entrar en el mundo del bel canto, hasta sus últimos días, haciendo particular énfasis en su aspecto más desgraciado: su vida amorosa.

La fórmula para este biopic es el documental que incluye entrevistas con la Callas, fragmentos de sus actuaciones, entrevistas, reportajes donde se la ve al lado de personajes importantes de la época y tan variopintos como Yves Saint-Laurent o Alain Delon, Kennedy o Lis Taylor, Visconti o Winston Churchill. Todo esto ayuda a conocerla un poco más y a centrar el valor y el drama de esta soprano: valor en su trabajo –de hecho, posiblemente lo más valioso de este documental sea el haber recogido buena parte de sus mejores actuaciones- y drama en su vida particular que nunca consiguió estabilizar completamente.

En el documental queda constancia de que lo que más le marcó en su vida personal fue el enterarse por los periódicos de las relaciones que mantenía el naviero Aristóteles Onassis –con el que tenía esperanzas de que le propusiera matrimonio- con la Jackie Kennedy (con la que, efectivamente, terminó casándose). En aquel momento, delante de los periodistas pronunció la frase que puede considerarse como el paradigma de lo que buscaba en su vida personal: “No debo hacerme ilusiones, la felicidad no es para mí ¿es demasiado pedir que me quieran las personas que están a mi lado?”. Un intento de suicidio y una muerte prematura a los 53 años, de la que se dijo que fue provocada por una “crisis cardíaca” (si bien la sombra del suicidio sigue planeando), pusieron fin a una vida tan brillante como trágica.

Tom Volf es el director de este documental biográfico que consta como su primer trabajo estrenado en España. Se trata de una visión personal que ha querido –con buen tino- resaltar precisamente el aspecto mágico del arte de la Callas. Se trata de un joven realizador y fotógrafo francés de 31 años que hasta 2013 lo desconocía todo sobre la diva. Él mismo declara que descubrió su voz en un clip de youTube y a partir de aquí fue recogiendo una treintena de testimonios sobre la soprano.

Volf presenta la conclusión de que no existía “una”, sino dos “Maria Callas”, la diva y la persona. La primera era pública y notoria, la segunda una completa desconocida. Lo que ha pretendido con esta cinta es unificarlas ambas en un documental estrenado en España en el Film Festival de Barcelona y que, no dudamos, será uno de los mejores documentales exhibidos en esta edición.

Documental muy recomendable para todos aquellos que la voz de María Callas les emocione tanto o más, como lo que dijo el musicólogo Kurt Pahlen de ella: Su canto asemeja a una herida abierta, que sangra entregando sus fuerzas vitales, como si ella fuese la memoria del dolor del mundo. 

domingo, 22 de abril de 2018

BCN FILM FEST 2018. Mi Familia del Norte... de Dany Boon



Quizás recuerden aquella película que acaba de cumplir 10 años, Bienvenidos al Norte, en la que un funcionario de correos iba destinado a una pequeña oficina del Departamento de Nord-Pas de Calais, considerada como una de las regiones más inhóspitas y frías de Francia. Ya entonces llamaba la atención la dicción de los nativos de aquella región, que en la versión original hacía prácticamente ininteligible la comprensión de las frases. El mismo recurso se utiliza en esta película, ambientada, más o menos, en la misma región.

De hecho, el director es el mismo, Dany Boon que, desde entonces ha armado otras tres películas cómicas, ninguna de las cuales ha vuelto a tener la frescura y la gracia de aquella primera comedia proyectada en 2008.

El protagonista, Valentin, es un arquitecto y diseñador de altos vuelos que ha logrado escalar a lo más alto de su profesión y que se avergüenza de su familia. Ésta carece del pedigrí necesario para dar una buena imagen en su profesión: se trata de una familia de chatarreros del norte. El problema se origina cuando, en un exposición sobre su obra en el Palacio de Tokio, sus familiares aparecen inesperadamente: la hermana, el cuñado y la madre que acaba de cumplir 82 años, todos los cuales se expresan en la jerga dialectal de norte y con ese acento que, al parecer, hace tanta gracia a los parisinos. El problema es que, para evitar que le relacionen con su familia, el arquitecto siempre se ha presentado como huérfano. Solamente su novia está en el secreto. Ella, por cierto, también está en el negocio del diseño, vendiendo y elaborando mobiliario minimalista, prácticamente inutilizable pero que hace las delicias de las élites económico-culturales progres.

Tales son los presupuestos de partida. Hacia la mitad de la proyección, el espectador empieza a ser consciente de que toda la carga humorística radica en el dichoso dialecto Ch’ti que incluso debe ser traducido para los usuarios de la lengua de Molière. Hacia el último tramo de la película, se resigna a que todo gire en torno a los equívocos y malentendidos lingüísticos. Hay alguna sorpresa, por supuesto, pero el tema del acento incomprensible de los oriundos del Nord-Pas de Calais sigue presente en todo momento. Y llega a cansar.  Es una pena, porque aquella cinta de 2008, nos hizo reír y esperábamos algo del mismo o similar fuste: pero no el mismo –y único recurso- omnipresente.

Estamos ante una comedia francesa típica, pero no de alto voltaje. Más bien, de trámite o, en cualquier caso, realizada sin el afinado necesario. Los siete protagonistas realizan trabajos  aceptables e irreprochables, pero al servicio de un guión que le falta “algo”: gags cómicos que resistan la traducción. La traducción hace que pierdan el vigor cómico que tuvieron inicialmente y que en pocas ocasiones consigan el efecto deseado.

Siendo Bienvenidos al Norte una muy buena película, hay que reconocer que no es un filón en el que se pueda insistir una y otra vez. Habría que decirle al director: "oye tío ya basta, haz otra cosa.."

BCN FILM FEST 2018. Las Estrellas de Cine no Mueren en Liverpool... de Paul McGuigan



Anette Bening viene prodigándose regularmente a raíz de una película al año. Sin embargo, para este 2018 se han anunciado tres en la que estará presente como protagonista: Georgetown, The Seagull y Life Itself. Ésta que comentamos ahora, Las estrellas de cine no mueren en Liverpool, fue estrenada en el área anglosajona en 2017 y la presencia de la Bening no es  su único atractivo. También podremos ver en acción a Vanessa Redgrave en una memorable actuación.  Y a Julie Walters, a la que, recientemente, hemos visto en la serie Indian Summers. O a Stephan Graham, que salió airoso tras protagonizar Taboo, Boardwalk Empire o Little Boy Blue, entre otras series. Así pues, no son nombres y rostros brillantes lo que le falta a esta película.

Un actor británico recibe una llamada. Le comunican que su amiga y ex amante, una actriz oscarizada, ha sufrido un ataque al corazón. Ella se niega a ser atendida e ingresada en un hospital, así que el actor (Jamie Bell) deberá llevársela a su casa en Liverpool. La experiencia servirá para reavivar la relación que tuvieron años atrás y estudiar la psicología de cada uno de los personajes y el por qué aquel amor no fue posible. Cuando se conocieron ella era una diva y él un actor que empezaba a despuntar. La diferencia de edad entre ambos, no fue un obstáculo para que Cupido los asaeteara. Pero aquello, como todo lo humano, se presentó como finito y ahora los protagonistas se preguntan qué les ocurrió.

No hay que engañarse: la película es una historia de amor. Pero ocurre que hay historias de amor que caen en lo ñoño y en el intimismo, y otras que están perfectamente realizadas y medidas y dan valor universal a lo que, en principio, solamente era una historia entre dos personas. Las estrellas no mueren en Liverpool, pertenece a este segundo tipo. La psicología de los dos protagonistas es estudiada al milímetro y el espectador puede llegar a entender los motivos y las actitudes de ambos, tanto en los momentos de su tórrida historia de amor, como en el presente, cuando están de vuelta de todo.

El guión está basado en las memorias del actor Peter Turner, adaptados por Matt  Greenhalgh. El resultado es una película impecable, hecha a medida para el lucimiento de la Bening y en la que Vanessa Redgrave también despunta y en la que vemos a un Jamie Bell que entra en muy buena sintonía con la primera.  Se diría que el guión ha sido realizado para justificar el lucimiento de actrices maduras. Algo que, dicho sea de paso, es de agradecer y que hubieran merecido algún galardón en la pedrea de los Oscars.

BCN FILM FEST 2018. En Tiempos de Luz Menguante... de Matt Geschonneck



Película alemana en la que, una vez más, Bruno Ganz, realiza una lección de interpretación y abre el camino por el que discurren las actuaciones de otros actores menos conocidos pero que ejercen con la misma brillantez. Podría ser considerada como la “versión seria” de Good Bye Lenin (2003). En cualquier caso tiene un encuadre similar en la trama, aunque un desarrollo completamente divergente.

Ganz interpreta a un anciano militante comunista que tuvo que exiliarse durante el Tercer Reich y que siempre mantuvo su esperanza y su fe en el comunismo más ortodoxo que fuera capaz de concebirse en el interior del Kremlim. Estamos en el otoño de 1989. Hay alegría en la familia porque el abuelo está por cumplir los 90 años, pero al mismo tiempo, existe cierta tristeza porque en el ambiente planea el ocaso del régimen en la República Democrática Alemana. De momento, incluso un nieto del probo militante comunista, ha huido a Occidente atraído por los escaparates de consumo del capitalismo. El alborozo por el aniversario no puede ocultar la preocupación y las dudas por lo que puede ocurrir en los próximos meses.

El director Matt Geschonneck, hasta ahora, se había dedicado únicamente a realizar series de televisión y Tv-movies. Esta es su primera incursión en la gran pantalla (si exceptuamos una película que filmó en 2010 y que pasó desapercibida, a pesar de ser una intriga interesante y entretenida, Boxhagener Platz, en la que también tocada la problemática del Berlín Este y de la Alemania comunista).

Lo que nos muestra Geschonneck es el ocaso del comunismo, el valor del protagonista para afrontar los  cambios y el que estos se produzcan en su 90 cumpleaños, lo que le permite realizar el balance de toda una vida. Hay también algo de diálogo intergeneracional en la película.

Además de la muy brillante actuación de Bruno Ganz, cabe destacar la de la actriz Yevgenia Dodina (una gran belleza de madre rusa alcoholizada). O del mismo Alexander Fehling, del que la plataforma Filmin ofrece una de sus interpretaciones en la serie Der Fall Barschel-Fatal News.

Además de las actuaciones y de un guión repleto de diálogos brillantes, la película tiene una fotografía magnífica y consigue unos encuadres subyugantes que pueden evocar incluso determinados cuadros de Velázquez, en concreto, Las Meninas, por la colocación (la criada no es olvidada por el director) y  superposición de los personajes y la posibilidad de ver lo que ellos ven.

Una buena película, recomendable, especialmente para nostálgicos del régimen comunista y para gentes de la izquierda más tradicional, admiradores de la República Democrática Alemana, pero también un espectáculo que puede hacer reflexionar y pensar a gentes con otras simpatías.

BCN FILM FEST 2018. 7 Días de Entebbe... de José Padilha



De todos los secuestros aéreos que se han producido desde que el biplano de los hermanos Wright elevó por primera vez el vuelo en 1903, el llamado “secuestro de Entebbe” es el que ha generado más interés para la industria cinematográfica. Creíamos que el tema estaba agotado por casi media docena de películas de mejor o peor fortuna que trataron sobre este tema. Sin embargo, el director brasileño José Padilha (responsable de la serie Narcos) ha creído que existía espacio para otra reinterpretación del mismo episodio.

La cinta está basada en hechos reales. Es entretenida y bien interpretada, especialmente por Daniel Brühl y Rosamund Pike que les corresponden los papeles de terroristas de la Banda Baader-Meinhoff que, a diferencia de los miembros palestinos del comando, tienen unas personalidades perfectamente descritas. Sin embargo, lo más notable y, acaso lo que justifica esta película, es el duelo entre la cúpula israelita, en la que Isaac Rabin se enfrenta a Simon Peres, interpretados respectivamente por Lior Ashkenazi y por Eddie Marsan. Al primero lo vimos el año pasado en el Festival Internacional de Cine de Barcelona en la película Norman (2016), haciendo de ministro del Estado de Israel y es uno de los actores más populares de su país. En cuanto a Marsan, se ha convertido en un clásico de la televisión en series por su aparición en series como Ray Donovan, River o Jonathan Strange & Mister Norrell. Las disputas entre ambos mandatarios eran, quizás, lo que faltaba en otras versiones del mismo episodio y que ocupan buena parte del interés de esta.

Se sabe lo que ocurrió: a finales de mayo de 1976, un avión de Air France con casi 250 pasajeros y tripulantes a bordo fue secuestrado por un comando mixto formado por miembros del Frente Popular para la Liberación de Palestina y por la Fracción del Ejército Rojo (la conocida en Alemania como Banda Baader-Meinhof). El avión terminó en el aeropuerto de Entebbe, Uganda, en un momento en el que el país estaba dirigido por Idi Amin Dada. Los secuestradores exigieron la liberación de presos palestinos que se encontraban en distintos países. El secuestro se resolvió con la intervención de un comando del Ejército israelita que liberó a los rehenes, eficiente… aunque contrario a cualquier norma de derecho internacional. Todos los secuestradores, tres rehenes y cuarenta y cinco soldados ugandeses murieron y once Mig-17 de fabricación soviética resultaron destruidos en tierra. Un cuarto rehén fue asesinado por el ejército ugandés en un hospital cercano. La película nos cuenta este episodio y lo hace a través de una serie de flashbacks en los que podemos ver cómo se organizó el comando y, posteriormente, la operación “rescate”. No hay sorpresa posible: así como en Titanic, todos saben cuál va a ser el final, en 7 días de Entebbe, nadie duda que los comandos judíos atacarán el avión y liberarán a los rehenes.

Entre los pilotos franceses reconocemos a Denís Menochét que recientemente lo hemos visto en la película Custodia Compartida. Y también al actor Angel Bonanni que lo conocimos en la serie False Flag 

Que recordemos, la primera película sobre el asunto se filmó en 1976: Victoria en Entebbe, apenas una crónica idealizada de lo sucedido para mayor gloria del Estado de Israel. Siguió la tv-movie, Raid on Entebbe (1977, Brigada antisecuestro), prácticamente similar a la primera. No podía esperarse algo diferente de la película judía Mitsa Yonatan (1977, Operación Relámpago) que trata con rasgos épicos la actuación del comando judío que liberó a los rehenes. Las tres películas se filmaron en un tiempo récord y se emitieron antes de que pasara el primer aniversario de los sucesos del 4 de julio de 1976.

Es de agradecer que la película que comentamos ahora, deje atrás, estos tratamientos hagiográficos y se centre, especialmente, en que no todo fueron gloria y flowers, sino que el gobierno israelita mantuvo un pulso espectacular en su cúpula y el acompañamiento musical realza algunos momentos. Pero, a decir verdad, a pesar de estos elementos, todavía no es objetividad lo que se le pide a la cinta. De hecho, el conflicto hebreo-palestino sigue hoy como estaba hace cuarenta y tantos años cuando sucedieron los hechos de Entebbe. Hay cierto maniqueísmo y parcialidad: judíos agradables, palestinos toscos. Sobra esta parcialidad y falta algo de tensión, pero, en cualquier caso, se deja ver y resulta superior a las anteriores interpretaciones del mismo episodio que hemos reseñado antes.

BCN FILM FEST 2018. La Sociedad Literaria y el pastel de piel de patata... de Mike Newell



Este año de 2018 BCN FILM FEST ha inaugurado con una película que consigue entretener al público mientras se están proyectando; aunque luego, se sale de la sala y la película se olvida antes de dar la vuelta a la llave de contacto del vehículo. Parece, parece, pero le falta carisma. Es el rasgo inequívoco de que una película puede ser entretenida, pero olvidable, esto es, insustancial. Tal es el caso de La sociedad literaria y el pastel de la patata. Hubiera quedado estupenda en cualquier otro día del Festival.

Al Festival le ha faltado glamour. Le ha faltado una gran estrella de Hollywood que nos hiciera sentir fascinados, desde el primer minuto, por asistir al BCN FILM FEST 2018.

La película nos cuenta una historia situada tras el final de la Segunda Guerra Mundial en la isla de Guernsey. Cabe decir que esta isla está situada en el Canal de la Mancha y fue ocupada por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, siendo el único territorio inglés en el que los cascos de acero alemanes convivieron con los de los bobys, los policías británicos. A partir de aquí, al acabar el conflicto, en 1946, una novelista británica en busca de un buen argumento para su próxima novela, acude a la isla y establece amistad con los residentes, decidiendo escribir un libro sobre los cinco años de ocupación alemana. La autora está particularmente intrigada por el nombre de una sociedad que utilizaban los lugareños para burlar el toque de queda impuesto por los ocupantes.

La película es, en el fondo, un drama romántico que tiene como trasfondo la isla de Gerney en un momento histórico dramático que allí se vivió también intensamente, pero, al mismo tiempo, es una película cuyo tema es la literatura y los libros. La socialización a través de la lectura fue lo que consiguió que sanaran las heridas de guerra y se sobrellevaran aquellos momentos. 

Quizás lo más notable de la película sea la presencia y la interpretación de Michiel Huisman (Juego de Tronos, Orphan Black, Treme, etc.). Lily James, por su parte, encarna el papel protagonista como “Juliet Ashton, escritora”; la hemos podido ver en Guerra y Paz, miniserie de la televisión británica (2016), en Downton Abbey (2010) y en el largometraje El instante más oscuro (2017). Ambos resultan convincentes en sus roles.

La película ha sufrido distintos incidentes hasta llegar a las pantallas. Venía hablándose de ella –la novela fue escrita en 2008- desde el año 2010, sin embargo, ni siquiera el casting terminaba de estar claro. En 2010 se barajaban los nombres de Kate Winslet, Anne Hathaway y Emily Blunt para el papel protagonista y en 2012 se llegó a confirmar que la Winslet encarnaría a “Julliet Ashton”. Como director estaba previsto que fuera Kenneth Brannagh, sin embargo, ambos se retiraron del proyecto en febrero de 2013. Hubo que esperar a 2016 para confirmar que Lily James ocuparía el papel protagonista. En marzo del 2017 se culminó el reparto que finalmente hemos podido ver en el estreno de esta película.

Entretenida, nos puede acompañar en una tarde agradable. No es memorable, ni siquiera curiosa.

martes, 10 de abril de 2018

La Casa Torcida, Crooked House... de Gilles Paquet-Brenner



LA CASA TORCIDA, Crooked House
Las novelas de Agatha Christie han dado lugar a formidables adaptaciones (de las que la serie Poirot o aquella otra dedicada a Miss Marple, han sido sin duda, obras maestras y entretenido al espectador durante décadas). El problema es que, lo realizado parece difícilmente superable. No hace mucho se estrenó la versión de Kenneth Brannagh de uno de los clásicos de Agatha Christie, Asesinato en el Orient Express (2018) que demuestra que, siendo una superproducción, contando con abundantes medios técnicos y con un cuadro artístico de indudable cualidad, no iba mucho más allá de las versiones anteriores (e incluso se le podía achacar el final manipulado que no correspondía con las intenciones de la escritora inglesa). Ahora, La Casa Torcida, nos lleva a otro de los territorios de Agata Christie, con un resultado desalentador. 
La Casa Torcida fue una novela editada en 1949 cuando la autora la gozaba de un asentado prestigio. Hay, por supuesto, un crimen. Se trata de la historia de Arístides Leónides, un multimillonario griego que se establece en un palacete londinense que todos conocen como “la casa torcida” por su curiosa estructura.  Con él vivirán sobrinos, hijos, nietos… Él, de todas formas, tiene sus preferencias en Sophie Leónides, su nieta, cuyo novio es un inspector de Scotland Yard. Cuando el abuelo Arístides es asesinado mediante una inyección de encerina por alguien que convive bajo su mismo techo, Sophie le pide a su novio que investigue el caso. Sobre estos derroteros discurre la novela, y, poco más o menos, la película.
La novela, que no es de las mejores de Agatha Christie, sino de lo que podríamos clasificar como de calidad intermedia, hubiera podido dar lugar a una cinta detectivesca, a condición de haber dispuesto de un ritmo narrativo más ágil y vivo. Posiblemente, si el director francés Gilles Paquet-Brenner la ha elegido sea porque es de las pocas que no habían tenido ninguna adaptación previa. 
La película es una especie de Cluedo: discurre casi completamente en el interior de la casa, o en el despacho del inspector de Scotland Yard, y tiene como protagonistas a actores muy conocidos: Glenn Close, Terence Stamp, Gillian Anderson, Christiana Hendriks… Pero hay algo en esta adaptación que no termina de convencer y que, finalmente, a pesar del sorprendente final, termina por generarnos cierto desánimo. Y no por las escenas en la lúgubre mansión, ni por el preciosismo de algunos momentos, sino porque la figura del detective carismático que todos asociamos a las novelas de Agatha Christie está completamente ausente y eso deja un vacío que nada es capaz de llenar.
La película puede decepcionar a los que busquen algo más que unos cuantos actores conocidos sospechosos de cometer un crimen en un sórdido palacete. Puede satisfacer a los seguidores habituales de adaptaciones de la escritora inglesa, a los fanáticos de los relatos de investigación y a los que quieren ver productos de alto standing cinematográfico con actores suficientemente conocidos, una ambientación insuperable. Disgustará, eso sí, a los que busquen un ritmo narrativo más ágil y estén habituados a una velocidad mayor en la narración. Por el contrario, interesará a los seguidores de Paquet-Brenner cuyas últimas producciones parecen guiadas por el misterio y el interés por los temas policiacos y por la investigación criminal (véase, Lugares Oscuros, 2105 o Walled In, 2009, sus anteriores películas) que, en nuestra opinión son superiores a esta versión de La Casa torcida.

Verano de una Familia de Tokio... de Yôji Yamada



VERANO DE UNA FAMILIA DE TOKIO
Yôji Yamada nos había emocionado en dos ocasiones con su Maravillosa familia de Tokio (2016) y antes aún con el arranque de la saga, Una familia de Tokio (2013). Ambas cintas fueron memorables y recibieron críticas inmejorables. Nosotros mismos tuvimos ocasión de elogiar ambas películas y fue con el ánimo de ver la continuación de la saga, con idéntica calidad y humor, con el que nos sentamos en la sala de proyecciones para disponernos a ver Verano de una familia de Tokio. Y nos vimos ampliamente decepcionados.
Queda algo de aquella sensibilidad japonesa de la que Yamada hizo gala en las dos anteriores películas dedicadas a la misma familia. En realidad, todo se origina cuando la abuela de la familia acude con un grupo de amigas para ver la aurora boreal. Entonces, su marido, al quedarse solo decide ver a las viejas amistades, renovar relaciones y recordar los buenos viejos tiempos. Pero pronto, un accidente de tráfico fortuito desestabilizará completamente a la familia: el abuelo no atenderá a las súplicas de sus hijos para que deje de conducir y la familia entrará en crisis. Tal es el arranque de esta película que resulta muy inferior a las dos anteriores y que, incluso para los incondicionales de la saga les resultará decepcionante.
Si tenemos en cuenta que Yamada no es ningún joven, cabe preguntarse si a sus 87 años ha perdido facultades o bien es que se le ha agotado la imaginación o, simplemente, que la saga ya no da más de sí. O, incluso es posible que, de todos los personajes de la familia, el abuelo sea el que en las dos primeras entregas era el que daba menos juego  (para los que no han visto la serie, el abuelo es algo parecido al Paco Martínez Soria de nuestras latitudes, con todo lo que ello implica). 
No es una mala película, sino una película inferior a las dos precedentes y, al mismo tiempo, complementaria. La carga humorística está mucho más rebajada y eso quizás sea lo que el espectador más echará el falta. Hay momentos graciosos, pero no los suficientes para igualar a los otros dos productos. Probablemente, esta película entrañe el final de la serie sobre la “familia de Tokio”. El trasfondo y el final son tristes y dejan un sabor amargo. Lo que menos podía esperar el seguidor de esta familia. Hay algo en la película y en sus gags que no termina de funcionar. 
Película para tres tipos de público: 1) seguidores del cine de Yôji Yamada que quieran tener una panorámica completa de su cine, 2) amantes e incondicionales del humor amarillo , con sus altibajos y, finalmente, 3) seguidores de la saga familia creada por Yamada. Desaconsejada para los que lo ignoran todo sobre esta familia y son refractarios al cine japonés y a su forma de contar las cosas.

Lou Andreas-Salomé... de Cordula Kablitz-Post



LOU ANDREAS-SALOMÉ, LA DEVORADORA DE GENIOS

Ha tardado casi dos años en llegar a España, pero finalmente lo ha hecho: la esperada cinta de Cordula Kablitz-Post, sobre Lou Andreas Salomé, uno de esos personajes de la cultura a los que hay que darles de comer aparte. Situemos, en primer lugar al personaje. Lou Andreas Solomé (1861-1937), nacida en San Petersburgo, fue la única mujer de seis hermanos. En 1880, se trasladó a Suiza para estudiar en la Universidad de Zurich, la única en toda Europa que en aquella época admitía a mujeres. Lou no correspondía al perfil de la mujer europea de la época y se había fijado otros ideales. En Suiza conoció a Paul Ree que le presentó a Federico Nietzsche. El filósofo le pidió en matrimonio, pero ella se quedó a vivir con Ree, del cual se separaría unos años después. Ella terminaría casándose –pero no manteniendo relaciones sexuales- con un oscuro profesor de lingüística con el que permaneció hasta la muerte de este. Sin embargo, son famosas sus relaciones con Sigmund Freud que la aceptó en el Círculo Psicoanalítico de Viena y con el escritor y poeta Rainer Maria Rilke. En todos estos casos, Lou simplemente estaba interesada por el intelecto de estos genios. Por nada más. Para ella las relaciones sexuales eran “un impedimento para que la mujer sea considerada igual al hombre”. Sería interesante, de todas formas, realizar un análisis psicoanalítico de Lou Andreas Salomé, en lugar de terminar su biografía –como suele hacerse- diciendo que vivió su vida con “extrema libertad” y que era un “icono de la liberación de la mujer”.

La película dirigida por la documentalista alemana Cordula Kablitz-Post, aproxima bastante bien a su biografía. A lo largo de las escenas vemos como los hombres que están próximos a ella tienen siempre una dependencia amorosa y una necesidad ansiosa de formalizar la relación amorosa con el matrimonio. Estos hombres, castigados con la imposición de la castidad sexual por parte de Lou, terminan sintiéndose ansiosos por llegar a convertirla en su propiedad. Sin embargo, ella es la que manda en su vida con su particular forma de ser consecuencia en su principio de no mantener relaciones sexuales. Es así como lograba dominar a los hombres. Pero, claro, esta técnica tenía un costo enorme: renunciar a su propia sexualidad para ser libre. Había otras fórmulas para alcanzar la ansiada libertad, pero ella eligió la represión (utilizando los términos freudianos con los que tanto se identificó) sexual como vehículo para la liberación. 

Resulta casi obligado interpretar esa inhibición en material sexual como el resultado de ser la única hembra en un entorno familiar con cinco hermanos varones. Por otra parte, si el deseo de ser igual al hombre implica también reproducir el defecto masculino de buscar la dominación de otro ser humano, no puede negarse que la “vía” emprendida por Lou Andreas Solomé era enfermiza, problemática y, sin duda, producto de alguna carencia. Sólo cuando prueba el sexo es cuando Rilke le habla de poesía, lo cual es significativo porque era el menos viril de todos sus pretendientes, bastante más joven que ella y no le era difícil imponer su dominio sobre él. La pregunta es si fue Rilke como persona el que le conectó y despertó los instintos amorosos y, de ahí, la abrió las puertas de acero de su sexualidad, o si bien fue la poesía quien operó el fugaz milagro.

Seguramente, la mayoría de espectadores, incluso la parte femenina, lo conectarán con la biografía de esta mujer tan especial. Ahora bien, se trata de un biopic sobre una mujer sorprendente y extraña, así que ya sabemos lo que vamos a ver. La directora, Cordula Kablitz, está especializada en documentales y biopics. El anterior que estrenó en España estuvo dedicado a la cantante Nina Hagen, madre del punk alemán. Lou es el primer largometraje de esta directora que llega a España a las salas de proyección. 
Katharina Lorenz interpreta a la protagonista ya madura. Se trata de una actriz poco conocida en España pero de la que han llegado algunas cintas que han pasado discretamente (la última de las cual es Life Guidance en 2017, una distopía sobre el capitalismo del futuro, filmada a continuación de la biografía que comentamos). Se trata de una excelente actriz con una belleza fría, tirando a glaciar, que corresponde bastante exactamente al perosanaje de Lou Andres-Salomé.

La película, siendo interesante y bien realizada, no logra llegar al fondo de la personalidad de la biografiada: nos explica cuál era su ideal y cómo consiguió realizarlo, nos dice el precio que tuvo que pagar, pero no desvela el porqué eligió ese camino y no otro mucho más llevadero. En definitiva, no nos dice cuál era el problema interior de la “devoradora de genios”, acaso porque ninguna biografía escrita tampoco ha conseguido desvelarlo.
Actores que he reconocido y que han hecho una gran actuación con un buen papel en otra película o serie de TV son: 

Merab Ninidze : actor georgiano que lo he conocido por sus magníficas actuaciones en las películas Jupiter's Moon, Rehenes

Live Lisa Fries: que la conocí en la serie Babylon Berlin.

La Actriz Nicole Heester haciendo de Lou Andreas -Salomé a los 72 años es de un atractivo físico e intelectual muy gratificante 

sábado, 24 de marzo de 2018

Ready Player One... de Steven Spielberg



El año 2045 está, como quien dice, a la vuelta de la esquina, a un poblado de Columbus Ohio, parecido a una versión americana de una favela. Ahí nos traslada Spielberg en esta película de dos horas y media de duración. A tenor de la situación actual de nuestra civilización y de la gráfica que hemos recorrido hasta ahora, todo induce a pensar que este 2045 no será el mejor de los mundos. Pero, lo que Spielberg nos dice a través de esta película realizada sobre una idea original de Ernest Cline, la humanidad prefiere vivir una realidad virtual antes que cambiar su triste y miserable vida real. ¿Para qué preocuparse si la felicidad absoluta puede obtenerse con un videojuego? Así pues, lo que vamos a ver es una película de ciencia ficción sobre un futuro imperfecto.
Un joven, como otros cientos de millones como él, han decido que la realidad virtual OASIS es mucho más tentadora que le realidad cotidiana. Al menos en OASIS eres quien quieres ser y vives como desearías, teniendo todos aquellos bienes de consumo que siempre has deseado y a los que nunca te has podido aproximar. En realidad, tú no eres tú, tú eres un perfecto avatar que tiene solamente una remota correspondencia con tu imagen y con tu personalidad real. Pensar en un mundo así, desde el punto de vista de los hombres nacidos en el siglo XX, antes de la irrupción de era digital, supone ya una distopía absoluta. Pero la novela de Cline y la película de Spielberg, detrás de este planteamiento inicial conllevan una sorpresa: el creador del juego, fallece pero deja ocultos en el juego tres “easters eggs”, especie de premios gordos que darán a quien los encuentre el control de este mundo imaginario que es, a la vez, una lucrativa fuente de beneficios. Y, a partir de ahí, ya tenemos a la película encarrilada: el joven “Wade Watts” entrará en competencia con el poderoso consorcio IOI, para encontrar el tesoro ocultado por el diseñador de OASIS.
Como puede verse, un argumento tan bueno como cualquier otro. Quizás el rasgo más significativo es que este tipo de temáticas sobre video-juegos y mundos virtuales no es original de Cline ni, por supuesto, de Spielberg, es un tema que apareció en muchas ocasiones en el cine a partir de los años 80 y que remite directamente a la cultura pop de aquella época, desde Videódromo hasta El Cortador de Césped pasando por Games. Es evidente que si hoy lo ha rescatado el director norteamericano ha sido porque aquella década vive un revival e interesa de nuevo tal como muestra el éxito de producciones sobre Stranger Things. La cuestión es que se sale de la sala de proyección con la sensación de ahogar al espectador presenciando un desordenado y amazazotado caramelo pop de los 80 
A estas alturas el resolver acertijos, el enfrentarse a dilemas que se superan, el pasar de un nivel a otro es algo que se ha convertido en habitual en las novelas de Dan Brown y en las consiguientes películas filmadas a su sombra, que ha estado presente en sagas como La Búsqueda y que se ha visto en demasiadas ocasiones como para que, trasladado a un mundo de realidad virtual pueda impresionar.
¿Problemas? Uno, por encima de cualquier otro: hay un momento en el que tanto efecto especial y tanta realidad virtual fantástica, saturan al espectador, especialmente al no habituado a los videojuegos. Siempre, cuando en una película se produce este fenómeno de saturación se debe, o bien a que el director no ha tenido el valor para frenar a tiempo, o bien porque el guión se quedaba corto y era preciso extender el metraje recurriendo a efectos cada vez más espectaculares… en un momento en el que, partiendo de la base de que se trata de efectos obtenidos por ordenador, el espectador ya no se sorprende por lo que ve. 

Una película de Spielberg que cuenta detrás con un presupuesto y unos recursos humanos prácticamente inagotables, no puede ser una “mala película”, pero sí puede ser un producto cansino, reiterativo y que falla especialmente en la última parte. De hecho esta película podría ser considerada como un cangrejo espectacular… pero reducido a una cáscara vacía. Bonito envoltorio con una caja, sino vacía, si con un productor de baratillo que ya hemos visto en muchas otras ocasiones.
Pero hay que tener presente lo que esta película supone: hasta no hace mucho, el mundo del cine recaudaba mucho más que cualquier otro segmento del espectáculo; sin embargo desde hace una década, los beneficios del mundo de los videojuegos han sido cada vez más superiores a los generados por la cinematografía. Spielberg ha intentado hacer una síntesis para tirar de taquilla: su película es, en el fondo, un videojuego susceptible de interesar a esos cientos de millones de jóvenes que confían su ocio a consolas y videojuegos de ordenador. Es como estar de pié detrás de un jugador. No es una mala idea y seguramente esta fracción de público sabrá apreciar, disfrutar con Ready Player One. El problema es que el espectador que no vive de manera tan intensa, o que simplemente permanece de espaldas a la industria del video juego no estará en condiciones de apreciar esta cinta que le resultará, finalmente, cansina.
Spielberg es un viejo zorro del mundo de la cinematografía, así que ha intentado ampliar esta franja de espectadores introduciendo algunos guiños a Stanley Kubrick y a su cine. Están ahí, pero no son suficientes como para abrir la película a los admiradores del que fuera uno de los mejores directores de la historia del cine.
Hoy apenas existen películas que puedan gustar a toda la sociedad: existen películas dirigidas y orientadas preferencialmente hacía franjas muy concretas del público. Esta es una de ellas: está dedicada a gente que vivió y vive el mundo de los videojuegos y que espera cada día más y más de la realidad virtual. Si usted no pertenece a esta franja de espectadores, es probable que la película no le satisfaga, ahora bien si da el perfil, véala y disfrutará.

viernes, 9 de marzo de 2018

Gringo: se busca vivo ó muerto... de Nash Edgerton



On March 9, 2018, Gringo will train: he is wanted alive or dead (Title in Spain). The film, hooked with the fashion that runs through Hollywood to dedicate movies to the thorny issue of drug trafficking in Mexico. The film introduces us to an American businessman who is involved in drug trafficking issues. These are the risks of managing a pharmaceutical company and having relocated the laboratories to Mexico. From the moment in which the protagonist crosses the border of the Rio Grande and goes into Mexico, all his problem will be to remain the person that has been until then, respectful of the law, or to broaden and adapt to the circumstances, that is to say, to try, as it is to survive, mocking -of course- the law.

The film is made in the form of a black comedy, with thriller borders and on the background of drug trafficking. The fact that consummate and front-line actors have participated guarantees entertainment. It is a pleasant and easy to see movie, in which laughter emerges very often. If not for the dramatic background of the plot, it could be considered a simple comedy of entanglement, the closest thing to a vaudeville with doors that open and close. The alternation in the personal vicissitudes of the protagonist, who as soon as he is kidnapped, as he manages to free himself, to be followed again captured and elude his captors soon after, is one of the comic elements that more general game.

The film, in addition to an agile script, is supported by the interpretations of the actors' picture: Charlize Theron is, surely, the most popular and most caked face that appears in this film, but it seems that the film is not going with her and that is there, simply for food issues. His voice appears as so aggressive, cynical and ironic that, of course, it is the character that is most out of focus. However, the rest of the actors (David Oyelewo, Joel Edgerton, Yul Vázquez - whom we have recently seen in Last Frag Flaying-, Amanda Seyfriend, Thandie Newton, etc., make an effort and get the film to run along particularly pleasant channels. By the way also appears Paris Jackson, the daughter of Michael Jackson.

Its director, the Australian Nash Edgerton, who has a discreet filmography as a director and a much wider experience as an actor, has directed the recording of two dozen music videos and eight films released in Spain. Nash is brother of Joel Edgerton that reached an extraordinary popularity in the remake of the great Gatsby (2013). Nash Edgerton has until recently been a good example of the quality of Australian indi-cinema. Square (2008) has been his best film so far, although in a completely different register to Gringo. In this film, Joel takes on an interesting role directed by his brother.


It is a popcorn film, without major complications, distributed by Amazon Studios and produced by STX Entertainment. The promoters have placed great hopes in this film that they plan to launch worldwide on the same day. In our opinion, it is a light film, which can be seen and enjoyed on the condition that we do not expect to see anything exceptional and that it would have been one of those films that are projected summers in open air cinemas. It is not unforgettable, but if it fulfills what has been proposed from the beginning: cover our leisure time and do it in a dignified manner. Leave a good memory that dissipates in successive days.


El 9 De marzo de 2018 se entrenará Gringo: se busca vivo o muerto. La película, engancha con la moda que recorre Hollywood de dedicar películas al espinoso tema del narcotráfico en México. La película nos presenta a un empresario norteamericano que se ve envuelto en temas de narcotráfico. Son los riesgos de gestionar una empresa farmacéutica y haber deslocalizado los laboratorios a México. A partir del momento en el que el protagonista cruza la frontera del Río Grande y se adentra en México, todo su problema consistirá en seguir siendo la persona que ha sido hasta ese momento, respetuoso con la ley, o bien espabilar y adaptarse a las circunstancias, esto es, tratar, como sea de sobrevivir, burlando –por supuesto- a la ley.

La película, está elaborada en forma de comedia negra, con ribetes de thriller y sobre el trasfondo del narcotráfico. El hecho de que hayan participado actores consumados y de primera fila, garantiza el entretenimiento. Se trata, de una película agradable y fácil de ver, en la que la risa aflora con mucha frecuencia. De no ser por el trasfondo dramático de la trama, podría ser considerada como una simple comedia de enredo, lo más parecido a un vodevil con puertas que se abren y se cierran. La alternancia en las vicisitudes personales del protagonista, que tan pronto está secuestrado, como logra liberarse, para ser acto seguido nuevamente capturado y eludir a sus captores poco después, es uno de los elementos cómicos que más juego general.

La película, además de sobre un guión ágil, se sostiene por las interpretaciones del cuadro de actores: Charlize Theron es, seguramente, el rostro más popular y con más caché que aparece en esta película, pero da la sensación de que la película no va con ella y que está ahí, simplemente por cuestiones alimentarias. Su voz aparece como tan agresiva, cínica e irónica que, desde luego, es el personaje que está más desenfocado. Sin embargo, el resto de actores (David Oyelewo, Joel Edgerton, Yul Vázquez –a quién recientemente hemos visto en Last Frag Flaying-, Amanda Seyfriend, Thandie Newton, etc, se esfuerzas y consiguen que la película discurra por unos cauces particularmente agradables. Por cierto también aparece París Jackson, la hija de Michael Jackson. 

Su director, el australiano Nash Edgerton, que dispone de una discreta filmografía como realizador y una mucho más amplia experiencia como actor, ha dirigido la grabación de dos decenas de vídeos musicales y de ocho películas estrenadas en España. Nash es hermano de Joel Edgerton que alcanzó una popularidad extraordinaria en el remake de El gran Gatsby (2013). Nash Edgerton ha sido hasta hace poco una buena muestra de la calidad del cine indi australiano. Square (2008) ha sido hasta ahora su mejor película si bien en un registro completamente diferentes a Gringo. En esta película, Joel asume un interesante papel dirigido por su hermano.

Se trata de una película palomitera, sin grandes complicaciones, distribuida por Amazon Studios y producida por STX Entertainment. Los promotores han puesto grandes esperanzas en esta cinta que prevén lanzar mundialmente el mismo día. En nuestra opinión, se trata de un película ligera, que puede verse y disfrutarse a condición de que no esperemos ver nada excepcional y que, hubiera sido una de esas películas que se proyectan los veranos en cines al aire libre. No es inolvidable, pero si cumple lo que se ha propuesto desde el principio: cubrir nuestro tiempo de ocio y hacerlo de manera digna. Deja un buen recuerdo que se disipa en días sucesivos.




sábado, 17 de febrero de 2018

DocumentaMadrid 2018... XV Festival Internacional de Cine Documental


NOTA DE PRENSA
Jueves 15 febrero 2018

DocumentaMadrid cumple 15 años y renueva la imagen del festival

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: ARRIBA / Antonio Delgado, primer director de DocumentaMadrid (2004 - 2010); Teresa Gómez Hermida, fotógrafa seleccionada en DocumentaTuMadrid; Jacobo Rivero, director de comunicación de Madrid Destino; Andrea Guzmán, directora artística de DocumentaMadrid; Mario Cano, Identidad Gráfica de Madrid Destino ; Juan Patiño, fotógrafo seleccionado en DocumentaTuMadrid; ABAJO / Carol Caicedo, fotógrafa seleccionada en DocumentaTuMadrid; Antonio Pérez Río, Director Escuela Lens; Javier Corcuera, coordinador creativo de Cineteca Madrid; David Varela, director artístico de Documenta Madrid; y Yolanda Pividal, coordinadora artística de Cineteca Madrid.
  • Las cuatro series fotográficas de la nueva imagen del festival se han elegido entre las más de 500 imágenes recibidas en la convocatoria#DocumentaTuMadrid.
  • El festival de cine impulsado por el Ayuntamiento de Madrid presenta el cartel de la próxima edición que se celebrará entre el 3 y el 13 de mayo de 2018.
  • Puedes acceder a los materiales y el Dossier de Prensa aquí.
Madrid, 15 de febrero.  Esta mañana el Festival Internacional de Cine Documental, DocumentaMadrid, ha presentado su nueva imagen en el centro de creación contemporánea Matadero Madrid. El festival, que prepara su decimoquinta edición, se celebrará entre el 3 y el 13 de mayo de 2018.

En la rueda de prensa han participado los directores artísticos de DocumentaMadrid, Andrea Guzmán y David Varela; el coordinador creativo de Cineteca Madrid, Javier Corcuera; la coordinadora artística de Cineteca Madrid, Yolanda PividalJacobo Rivero, director de Comunicación y Gestión de Medios de Madrid Destino, y el responsable de la identidad visual de esta nueva edición, Mario Cano miembro del equipo de Identidad Gráfica de Madrid Destino. También nos han acompañado Teresa Gómez Hermida, Carol Caicedo Juan Patiño, los autores de las series fotográficas seleccionadas en la convocatoria #DocumentaTuMadripara formar parte de la nueva identidad del festival.
Con motivo del quince aniversario de DocumentaMadrid, tras mostrar un vídeo con imágenes de sus anteriores ediciones, los directores artísticos del festival, Andrea Guzmán y David Varela, han explicado los motivos para esta renovación de identidad. “Hemos buscado actualizar la imagen del festival con una nueva propuesta estética y gráfica que represente visualmente los objetivos de futuro del proyecto”, adelantaba Guzmán. “El propósito de la nueva imagen de DocumentaMadrid 2018 es ser un reflejo de la vitalidad y la realidad poliédrica de una ciudad donde se interrelacionan con fluidez sus diversos contextos y formas de vida”, explicaba también David Varela durante su intervención.
Entre los propósitos de la nueva edición de DocumentaMadrid Varela ha destacado “la búsqueda de nuevos lenguajes audiovisuales y la experimentación en la aproximación a la realidad, además de nuestro propósito de creación de un espacio vivo de pensamiento y reflexión no jerarquizado”. Asimismo, los directores han expresado su intención de aproximación a otras disciplinas artísticas contemporáneas y su compromiso con la divulgación del cine documental y la creación de nuevos públicos. Respecto a la relación del festival con la ciudad de Madrid, en su celebración de estos 15 años Andrea Guzmánha explicado cómo se proponen en la próxima edición facilitar “una mayor participación del público madrileño más allá de su rol tradicional de espectador”  subrayando que el objetivo es "que el festival no acabe con el festival que, al acabar cada edición, algo haya cambiado en la ciudad".
En este sentido, Javier Corcuera, ha querido intervenir no sólo como coordinador creativo de Cineteca Madrid, sino desde su experiencia como cineasta ligado a la historia del festival: "Creo que DocumentaMadrid es ya el Festival de Madrid por derecho propio. Es un festival que se celebra no solo para la ciudad de Madrid, sino con Madrid". "Realmente es un privilegio para la ciudad de Madrid tener un festival público consolidado, que lleva quince años creciendo con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid".
Desde el equipo de Madrid Destino, su director de comunicación Jacobo Rivero alababa el trabajo del actual equipo de dirección artística, "que ya se demostró en la anterior edición su intención y capacidad de acercar el cine documental al público y hacer crecer este proyecto".
El Festival DocumentaMadrid se trasladó al Centro Cultural Matadero Madrid en el año 2010, y celebró su primera proyección en Cineteca Madrid en su edición del 2012. Con motivo de los quince años del festival, Yolanda Pividal, coordinadora artística de Cineteca Madrid, ha desvelado que con motivo de su aniversario tienen prevista la exposición "Madriles" de la obra de Rafael Jaramillo, creador de la primera identidad visual de DocumentaMadrid y responsable de la identidad gráfica hasta el año 2012; 
Yolanda Pividal recordó que una de las novedades de la edición es que el Premio Cineteca Madrid del Público  contará con una dotación económica de 7.500 euros en metálico para las películas mejor valoradas por los espectadores; repartidos en dos premios de 5.000 euros para el ganador en la categoría de largometraje y 2.500 euros para la categoría de cortometraje.


#DocumentaTuMadrid recibe más de 500 fotografías en 4 semanas 
Mario Cano, diseñador gráfico de la nueva identidad del festival y miembro del departamento de identidad gráfica de Madrid Destino, explicó durante el acto cómo se ha gestado la nueva imagen del festival “Desde el mismo punto de partida de este nuevo diseño, se ha pretendido expresar la voluntad de apertura de nuevos espacios de participación del público en el festival y su relación con otras disciplinas artísticas, para lo que se abrió en diciembre la convocatoria de fotografía #DocumentaTuMadrid”. A partir de las imágenes recibidas en esta convocatoria, se abrió un proceso creativo con la colaboración del propio público del festival. Durante la presentación, Cano explicó que “el objetivo de la convocatoria era crear un mapa visual de la ciudad de Madrid a través de una estructura orgánica horizontal”.
DocumentaTuMadrid es una convocatoria de fotografía lanzada a través de Instagram en colaboración con Lens Escuela de Artes Visuales para congregar las diversas miradas sobre la ciudad de Madrid que forman parte del festival. En total, esta convocatoria ha recibido más de 500 fotografías, entre las que que se han seleccionado cuatro series:
La serie seleccionada para el cartel principal se compone de las fotografías de Javier Domínguez “Jadoga”, que llevan por título Madrid, con cabeza
Otra de las series seleccionadas para formar parte de la imagen de esta edición es "A veces llueve en Madrid", de Teresa Gómez Hermida, “como gallega, en la soleada Madrid, la lluvia es para mí un viaje en en el tiempo, al tiempo aquel en que uno forja su identidad”. Sobre su serie "Notas sobre cabestro", Carol Caicedo, que acaba de publicar un libro con esta obra,  explicó en el acto cómo “el trazado urbanístico de la plaza de Cabestreros se convierte en arquitectura carcelaria y explora la idea de límites físicos, sociales y psicológicos del espacio”. La cuarta serie fotográfica seleccionada es obra de Juan Patiño, que para preparar su proyecto sobre la Gran Vía pasó un verano recogiendo instantáneas, "ha pasado ya algún tiempo de estas fotos, fue mi primer proyecto como fotógrafo y me gusta que estas imágenes formen parte de DocumentaMadrid"
Más de 1.500 películas recibidas
El Festival DocumentaMadrid ha recibido 860 largometrajes y 690 cortometrajes de 106 países. Los títulos están siendo valorados por la Dirección del Festival y el Comité de Selección, formado por Sandra Ruesga (cineasta y programadora), Guillermo G. Peydró (cineasta y programador), Jara Yáñez (crítica cinematográfica y programadora), Laura Gómez Vaquero (docente y programadora), Miquel Martí Freixas (crítico de cine y programador) y Ruth Somalo (cineasta y programadora). 
Además, hasta el próximo 18 de febrero sigue abierta la convocatoria de CORTE FINAL, la I Edición del Foro Profesional de Cine Documental de Madrid. Este nuevo Foro apoya con importantes premios a aquellas producciones documentales independientes, con marcado carácter autoral, y que se encuentren en avanzado estado de montaje o postproducción. Un año más, el equipo de DocumentaMadrid está trabajando para ofrecer el mejor cine documental, nacional e internacional, las visiones más interesantes del documental del circuito independiente y, como siempre, la creación de un espacio de encuentro entre cineastas, público y profesionales.

Durante sus quince años de historia, el festival se ha consolidado como una cita internacional ineludible para los creadores del cine documental y un espacio que impulsa a los nuevos cineastas españolas. El público madrileño ha tenido ocasión de descubrir y encontrarse con grandes cineastas como Frederick Wiseman, Rithy Pahn, Alanis Obomsawin, Luciano Emmer, Basilio Martín Patino, Patricio Guzmán, Margarita Ledo, Carlos Saura, Carmen Cobos, Nicolas Philibert y Helena Třeštíková, entre muchos otros.
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