jueves, 26 de abril de 2018

BCN FILM FEST 2018. Chappaquiddick. El Escándalo de Ted Kennedy... de John Curran



En realidad, el título es reiterativo, porque mencionar el apellido Kennedy es ir de escándalo en escándalo. Claro está que a JFK, se los cubrieron en vida. Con el hermano mayor muerto en la guerra, JFK con su cita de Dallas, Bob Kennedy, cuando iba para la nominación como candidato demócrata, asesinado por Sirham Bishara Sirham, quedaba Ted como el “presidenciable” de la familia, el hermano menor. Sus esperanzas se hundieron en Chappaquiddick el 18 de julio de 1969.

Se sabe lo que ocurrió: el padre de los Kennedy se encontraba con la salud muy mermada y no reconocía la capacidad de su hijo para asumir la candidatura y la presidencia de los EEUU. Este es uno de los aspectos de la película: la lucha entre padre e hijo. Ted se va a presentar contra Nixon en las próximas elecciones. Es, al menos, el candidato demócrata más seguro. Además, “América” se lo debía a los Kennedy. Pero Ted, no solamente no era el más inteligente de la familia, sino que además, era un completo patoso en política. En esta película su figura, desde luego, no queda indemne. Venía de una fiesta junto a su secretaria y promotora de su campaña, Mary Jo Kopechne. No debía estar muy sereno porque al pasar por un puente el vehículo cayó y la joven pereció.  Estos son los hechos desnudos de los que nos habla esta película: esto y de la reacción de su padre quien intentó que, en lugar de presentarse a la policía, se buscara una coartada. El padre era perfectamente consciente de que en un país como los EEUU, un candidato presidencial quedaba inhabilitado por completo –fueran cuales fueran sus méritos, y los de Ted Kennedy no eran muchos- para estar presente en la competición electoral. !Que estupideces se hacen cuando la marca del padre produce un estigma de infantilismo!  

El Chappaquiddick cayó algo más que el vehículo en el que viajaban Kennedy y su secretaria: descarriló por completo su carrera política que desde entonces se mantuvo siempre en unos niveles bajos hasta su fallecimiento en 2009, a los 77 años. Lo que nos muestra la película, no es solamente el accidente o la relación que Ted podía tener con Mary Jo, sino cómo se puso en marcha el aparato para proteger la carrera política del candidato. Éste aparece como poco valorado por su padre, con una increíble tendencia a meter la pata y a no prever las consecuencias de sus actos (el padre fallecería apenas cuatro meses después del accidente).

La película está dirigida por John Curran, guionista y director que siempre ha trabajado con la flor y nata de Hollywood (con Edward Norton en El velo pintado, 2006; con Robert de Niro y Milla Jovovich en Stone, 2010) y ahora con los más discretos Jason Clarke (“Ted Kennedy”) y Kate Mara (“Mari Jo”). Desde luego, con esta película Kate Mara se configura como una de las actrices que más veces han muerto en las películas que ha filmado (una especie de Sean Bean en versión femenina).

Película bien realiza e, igualmente, correctamente interpretada, pero que dista mucho de alcanzar niveles de genialidad. Es una película que bien hubiera podido ser una tv-movie. Es, en cualquier caso, entretenida y puede interesar a los que recuerdan el tropezón de Ted Kennedy en su carrera presidencial, para los que quieren conocer un fragmento de la historia norteamericana del siglo XX, para los aficionados al cine “sobre los Kennedy”, que cada año, en la gran pantalla o en el plasma va registrando alguna incorporación nueva.  Para la historia: el accidente de Chappaquiddick ocurrirá tres días antes que la llegada del Apollo 11 a la Luna y cuando Franco nombra a Juan Carlos su sucesor a título de Rey (en uno de los diarios The New York Times que se muestran en la película, curiosamente la noticia aparece en pantalla).

Destaco la magnífica interpretación del actor Ed Helmes, aunque con un estilo propio de los años 60, se puede reconocer al integrante de la serie The Office

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