jueves, 22 de octubre de 2020

Falling... de Viggo Mortensen

 

Película: Falling

Año: 2020

Duración: 112 min.

País: Canadá

Dirección: Viggo Mortensen

Guion: Viggo Mortensen

Música: Viggo Mortensen

Fotografía: Marcel Zyskind

Reparto: 

Lance Henriksen, Viggo Mortensen, Terry Chen, Sverrir Gudnason, Hannah Gross, Laura Linney, David Cronenberg, Bo Martyn, Ella Jonas Farlinger, Etienne Kellici, Carina Battrick, William Healy, Bracken Burns, Taylor Belle Puterman, Gabby Velis, Grady McKenzie, Piers Bijvoet, Ava Kozelj, Noah Davis

Coproducción: Canadá-Reino Unido; Perceval Pictures, Baral Waley Productions, Scythia Films, Zephyr Films, Achille Productions, Ingenious Media. Distribuida por GEM Entertainment

Género: Drama. Vejez. Familia. Alzheimer

Premiere: La película se presentó a principios del año 2020 en el Festival de Sundance, en la noche de clausura, más tarde en Toronto y en San Sebastián. 

Sinopsis: 

John Petersen (Viggo Mortensen) vive con su novio Eric y la hija adoptiva de ambos en el sur de California. Willis (Lance Henriksen), el padre de John es un granjero tradicional y conservador de 80 años. En el rancho donde vive comienza a tener problemas. Su hijo John decide llevarlo a Los Ángeles, para que permanezca en su casa mientras éste le busca un lugar idóneo para jubilarse. Cuando están todos juntos, se produce el choque entre dos mundos muy diferentes. Willis da señales de estar perdiendo la lucidez. Son momentos difíciles dónde la quiebra de su memoria y su carácter tensan la convivencia. 

Ampliando datos sobre la película

En sus 60 trabajos como actor, realizados hasta la fecha, sólo le faltaba hacer su propia película: en Falling Viggo hace de todo: asume la dirección, la realización, el guion, es el compositor de la banda sonora, el actor protagonista, y el productor. En fin una joya de recursos creativos. Un hombre orquesta aplicado al cine.

En entrevistas realizadas, Mortensen comentó que reflexionó sobre esta historia —que dedica a sus hermanos (por algo será)— durante el viaje de regreso del entierro de su madre en Dinamarca. 

Es una película muy americana que enlaza con esa tradición tan recurrente del cine USA de conflictos, desencuentros y ajustes de cuentas en la relación entre padres e hijos. 

Pensamos que debe resultar bastante complicado escribir sobre el drama de la vejez, aunque las películas no escasean. Puede que el éxito se deba a que los espectadores, consumidores de este perfil, se vean reflejados en esas historias y que posiblemente estén viviendo situaciones similares.  

La película

En esta ópera prima, Mortensen ha querido contar una historia que habla de la vejez y, en concreto, de la demencia senil. Para ello, el artista ha perfilado un personaje ruin, misógino, homofóbo, maltratador y despreciable, que irrita a la audiencia casi desde el principio.

En el otro extremo, está el hijo gay, casado y con una hija adoptiva. John, a pesar de haber sufrido numerosos agravios por parte de su padre, muestra una actitud increíblemente serena y comprensiva, sin llegar a responder a ninguna provocación. 

La postura conservadora de uno choca con la realidad del otro, y en esa colisión, la película encuentra su desarrollo.

Es una película emotiva, profunda y muy intensa, a pesar de la dureza de la trama, en la que los buenos sentimientos y el perdón están constantemente presente durante el relato.

En FALLING sabemos lo que va a pasar, que es lo que finalmente sucede. Yo la defino como bastante previsible. 

La estructura no es lineal; está salpicada con los típicos flashbacks, bastante habituales en el cine de hoy. Incluye muchas imágenes de ambientes naturales que producen un descanso, casi innecesario. Mortensen abusa de este recurso prolongando la película innecesariamente.

¿Qué temas plantea la película?

La película pone de manifiesto las diferencias entre una persona conservadora que vivía en el siglo XX en la América profunda, cuidando mejor a sus caballos que a su familia, situada frente a otra persona como John, casado con un hombre y con ideas progresistas, vecino de Los Angeles. 

Con Falling, Mortensen decide crear dos personajes opuestos, padre e hijo, contrarios y diferentes, con un pasado lleno de tensiones. Como consecuencia, la historia se adentra en temas constantemente antagónicos: vejez y juventud; homosexualidad y homofobia; pasado y presente; antigüedad y modernidad; rencor y afecto; ruralidad y urbanidad.

Salimos de la proyección haciéndonos una pregunta no desarrollada por el guion: 

¿Cómo se forma la personalidad despótica del padre, cruel e incapaz de cualquier reflexión autocrítica ante los mensajes de sufrimiento que le emiten las personas más allegadas? 

Mortensen presenta como los hijos se esfuerzan en rescatar algo honorable que les aporte cierto orgullo de pertenecer a la descendencia del padre, ocultando los aspectos más perversos. 

Esta actitud filial se observa con mucha frecuencia en el ámbito de la terapia familiar y nos dice mucho sobre la necesidad de pertenencia. Interesante película para los que quieran mirar en las facetas más oscuras de las relaciones de parentesco.

Esta aclaración enlaza porque, El hijo sabe de qué a su padre no le queda mucho tiempo de vida, y que, si se desliga completamente de él, tendrá que vivir sus últimos días de vida en completa soledad. 

A diferencia de otras generaciones y épocas, ahora los padres viven más años y los hijos maduros tienen que ocuparse de ellos; asimismo, los cambios de una generación a la siguiente son mayores que en otros momentos históricos, porque las costumbres y modos de vida evolucionan más rápido. Willis, con 80 años, un rostro en plan Marlboro Man y el hábito del cigarrillo, es sobre todo el arquetipo de ciudadano medio de la América profunda, con tendencia ultraconservadora, defensor del patriarcado y de la familia tradicional, y, por supuesto, rechaza la homosexualidad de su hijo. Por el contrario, su hijo John se encuentra en el otro extremo, de opiniones progresistas y casado con una persona de su mismo sexo y con una hija no biológica.

La película plantea cómo gestionar esas diferencias ideológicas con paciencia y cuidar a alguien con conductas y opiniones molestas: cómo amar al enfermo y adversario de tu misma sangre.

Opinión 

Viggo no debería haber protagonizado esta película a no ser de que le haya servido de terapia, de limpieza de su pasado. Parece haber escenificado, como algo personal, todo lo que no pudo decir a su padre en vida. Viggo enseña todo lo que ha guardado durante tanto tiempo en su corazón. 

El protagonista explica que su padre intentó hacer con él una fotocopia de sí mismo: si él era cowboy, él debería serlo también; si fumaba y bebía, su hijo debía hacer otro tanto; y si le gustaban las mujeres, el padre quería hacer de su hijo otro donjuán. El padre aparece como alguien que ha obligado a su hijo a tener un carácter determinado para encauzar su vida y que éste ha rechazado. El hijo, por su parte, también quiere organizar la vida de las personas que le rodean: cree que sus opiniones y actitudes son mejores que las del padre y que es él y no su padre el que está en el lado correcto de la calle.

El desgaste emocional de cuidar de un familiar con Alzheimer es indescriptible. Hay que tener carácter y preparación emocional incluso someterse a períodos de descanso para afrontar el cuidado de un familiar, dado que da como resultado que el cuidador caiga enfermo. Por eso las residencias para mayores son un gran negocio hoy en día. 

Quizás lo más incoherente de la película sea que un tipo con un alto poder adquisitivo, arranca a su padre de la América profunda, para llevarlo a la zona más opuesta de los EEUU, cuando lo normal hubiera sido que lo ingresase en un geriátrico.  

Temas que plantea la película:

- La Sociedad Polarizada, hay dos EEUU como hay dos Españas.

- La incapacidad y resistencia de la gente para comunicarse 

- La Incomunicación que propicia el distanciamiento entre los seres queridos

- La búsqueda de Identidad, ¿Quiénes somos y cómo construimos nuestra realidad?

- La vejez y la enfermedad hace que los apoyos que hemos necesitado para construir nuestra personalidad vayan desapareciendo, generando soledad, desconcierto y sensación de estar perdido

- Willis anciano está confundido porque no puede confiar en nadie ni en si mismo, incapaz de hacerse entender. Se siente atacado como un lobo y responde a los ataques dando lugar a más aislamiento y autodestrucción.

Opinión personal

Me ofendió que el guion tratara de manipular al espectador de forma previsible para posicionarlo entre el bien y el mal, entre el blanco y el negro, según el criterio del propio hombre orquesta de esta película. 

Las personas mesiánicas cuyo objetivo es la de querer arreglar la vida de los demás suelen destruir aspectos de las personas que tratan de salvar, arrancándolas de sus raíces como un árbol centenario. En este caso un hombre de 80 años.

La frase que más que impresionó y que dejo para meditación de todos, son las palabras de Willis a su hijo pequeño: "Siento haberte traído a este mundo para que pudieras morir". Y eso hace que veamos un poso de sensibilidad en el padre y tengamos la sensación de que aparecen los créditos cuanto todavía no lo hemos conocido.

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